Querida familia y amigos, hace poco más de un año, el destino trazó un camino que unió profundamente nuestras almas. Hoy, con el corazón lleno, queremos que sean testigos de la formalización de nuestro amor presente y la promesa de nuestro futuro, en un día donde nuestras familias y nuestros sueños se funden en uno solo. Que la bendición de Dios nos acompañe. Los esperamos con inmensa alegría en nuestra celebración. Con todo nuestro cariño, Carolina y Jorge.